EL SABIO QUE MURIÓ DE AMOR
Un adelanto del libro que está por
llegar a su fin “El sabio que murió de amor”
CANTO A LAS ESCLAVAS
Debía consagrar su amor a los dioses
copulando con todas las concubinas de
palacio,
merecedor de un Reino que el nunca busco
solo por la tozudez del Rey Kazán hijo
del Dios Feniseo.
Tuvo que casarse con la hija mayor de
este,
procreada entre Amila y Kazán.
Desechaba a las concubinas de palacio
ni a las virgen las deseaba,
blancas, negras, amarillas a todas las
corría,
dentro de su cuarto a las concubinas
monedas les regalaba
el solo les pedía su silencio
muchas veces acostados solo
conversaban.
No temáis esclava de palacio,
si tu cuerpo no lo hago mío hoy ni
mañana,
cuando entre la princesa, hazte la
dormida sobre la cama
que yo diré que el amor se ha consumado
total ella vendrá borracha y acariciara
tu cara,
luego se quedara dormida, deja vino,
porque ella bebe por la mañana.
Mi buen señor ¿Por qué, no copula con
nosotras?
Esclava sois y para divertirnos las han
capturado,
puedo clavar mi carne entre sus carnes
y llevarlas al Olimpo
no deseo mas placer que el tenerla a
una de ustedes
pero la injusticia para mí es un pecado
de muerte.
No quiero ser yo el dueño de su destino
porque ni dueño del mío soy.
Mi buen señor: ayer lo vi entrar a la
taberna
habían hombres y mujerzuelas,
pero dime tu esclava, ¿Te sientes
superior a ellas?
o acaso olvidais que estáis aquí para
acostarte conmigo como cual ramera.
Perdón, mi buen señor, por olvidar mi
condición
dejo caer su velo al suelo, quedando
completamente desnuda,
sus pechos eran dos mandarinas, que
cualquier señorito lo querría para el
sus bellos púbicos era como el crespón
de una montaña que lo hacían más excitante,
tómame, ¿Quiero copular con mi señor?
El buen sabio levanto el velo y cubrió
el cuerpo desnudo
_Ve, muchacha acompaña a la princesa,
qué la vida es digna de ti.
La vida es digna de todo ser, cuando un
hombre toma por amor a una mujer.
Esposo mío ¡Esta noche te quiero en
palacio!
mi carne desea tu carne, arde mi
cuerpo, mis labios y mis pechos son fuegos
que moriría con solo tocarme,
el sabio camino lentamente hacia la
taberna,
llevaba un mundo dentro de sus
pensamientos
el quería liberarse del palacio y
volver a ser un hombre libre,
mujer me tenéis a tus pies, dueña eres
de mi cuerpo
mas mi corazón y mi pensamiento
no serán vuestro en ningún momento.
Magnifico y prometedor poeta
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