LA SOMBRA QUE MATA ES EL OLVIDO
Hoy he vuelto a vivir, pero este tozudo corazón
se desploma bajo el canto de la lluvia,
voces me llegan desde lejos, voces tristes
que se viene arrastrando como a una pluma.
Hoy nada tengo, solo un mirar lejano
que avece me va reprimiendo,
que siento el deseo de olvidar que ame,
sé que solo un salto me bastaría para estar en el cielo
pero guardo este pensar, tan hostil y ciego
en la sombra de tus ojos oh en el latir de tus pechos.
Hoy me nubla la pena y arrastro el cansancio de la vida
lagrimas que mueren silenciosamente en la comisura de los días,
hoy no soy nada todo se esfuma solamente
cuando ya cruce los brazos en mi pecho
será el momento de dejarlos y acompañar a la muerte
será la última carta, el ultimo llanto en mi desvelo
conforme partiré sabiendo que ame si ame mucho
no pude cambiar el destino de mi pueblo.
El candado de la vida me pena en silencio
el alma se quiebra por las calles de los sueños,
tanto ha sido mi desvelo que si por mi vida fuera
mi vida entregaría por amor a mi pueblo,
no sé como vivo hoy, calcinando amores pasajeros
donde muchos dicen que el amor es eterno,
no hay amor eterno por más que riegues las flores
solo quedan en la retina de la mente de aquellos que ya partieron,
perdiéndose en el ocaso del camino con el canto de los ruiseñores.
Esta amargura que llevo y que me hace hacer contento
es ver tanto sufrimiento, como si fuera un mal que viene creciendo,
le robo alegría a la vida y fuerza al sufrimiento
que los niños y nuestros abuelos vean, que de hambre no se muere
porque con hambre nacimos y nos hemos mantenido en el tiempo
no es de cobarde decir que estoy hambriento
de cobarde seria decir que no soy contento
si el corazón se fortalece con las humillaciones
con políticos corrupto que día a día nos van mintiendo
por eso digo que yo soy contento,
que no me matan amores ni las mentiras que a diario me voy sirviendo.
Derechos reservados: Adán Maimae Herrera.
Hoy he vuelto a vivir, pero este tozudo corazón
se desploma bajo el canto de la lluvia,
voces me llegan desde lejos, voces tristes
que se viene arrastrando como a una pluma.
Hoy nada tengo, solo un mirar lejano
que avece me va reprimiendo,
que siento el deseo de olvidar que ame,
sé que solo un salto me bastaría para estar en el cielo
pero guardo este pensar, tan hostil y ciego
en la sombra de tus ojos oh en el latir de tus pechos.
Hoy me nubla la pena y arrastro el cansancio de la vida
lagrimas que mueren silenciosamente en la comisura de los días,
hoy no soy nada todo se esfuma solamente
cuando ya cruce los brazos en mi pecho
será el momento de dejarlos y acompañar a la muerte
será la última carta, el ultimo llanto en mi desvelo
conforme partiré sabiendo que ame si ame mucho
no pude cambiar el destino de mi pueblo.
El candado de la vida me pena en silencio
el alma se quiebra por las calles de los sueños,
tanto ha sido mi desvelo que si por mi vida fuera
mi vida entregaría por amor a mi pueblo,
no sé como vivo hoy, calcinando amores pasajeros
donde muchos dicen que el amor es eterno,
no hay amor eterno por más que riegues las flores
solo quedan en la retina de la mente de aquellos que ya partieron,
perdiéndose en el ocaso del camino con el canto de los ruiseñores.
Esta amargura que llevo y que me hace hacer contento
es ver tanto sufrimiento, como si fuera un mal que viene creciendo,
le robo alegría a la vida y fuerza al sufrimiento
que los niños y nuestros abuelos vean, que de hambre no se muere
porque con hambre nacimos y nos hemos mantenido en el tiempo
no es de cobarde decir que estoy hambriento
de cobarde seria decir que no soy contento
si el corazón se fortalece con las humillaciones
con políticos corrupto que día a día nos van mintiendo
por eso digo que yo soy contento,
que no me matan amores ni las mentiras que a diario me voy sirviendo.
Derechos reservados: Adán Maimae Herrera.

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